Psicología para niños
El terapeuta sistémico infantil es un acompañante y facilitador de emociones, que proporciona la presencia (sabiendo estar), la potencia (detectando las fortalezas y recursos de la familia), la protección (no sobreprotección) y el permiso (a ser ellos mismos); dando una visión positiva del sistema familiar. Independientemente de los criterios objetivos de evaluación son muchas las características que podrían definir a un buen terapeuta infantil, a continuación quiero mencionar algunas:
• Conciliador, no salvador. El terapeuta tiene que saber promover interacciones que faciliten la comunicación entre los miembros del sistema.
• Sentido común. Sin dejarse llevar por complejidades o hipótesis ficticias.
• Humilde, colocándose al mismo nivel, teniendo en cuenta que son los padres quienes mejor conocen al niño.
Las intervenciones con los padres deben ser
a modo de sugerencia, es decir, el terapeuta infantil sugiere, no impone.
"Yo digo...por si acaso... ustedes lo piensan".
• Sentido del humor; mostrando una actitud positiva, siendo un modelo de
persona esperanzada, positiva y alegre, y permitiendo ciertos momentos en
la terapia de distensión y humor.
• Da alternativas, informa, ofrece recursos.


